Además del río Huebra, que delimita el territorio del municipio al norte, por los terrenos de Bogajo también existen otros caminos fluviales. Están los regatos de la Robaldea y Nabas que lo recorren por el centro, y el arroyo del Bogajuelo al este. Es precisamente este último el más importante de los tres, aunque sus aguas corran sólo en invierno, ya que en verano el agua se estanca formando caozos a lo largo de su recorrido. Este arroyo nos muestra grandes paisajes al paso de sus aguas, como pontones para cruzarlo o pequeñas cascadas, sin olvidarnos de la Fuente de la Ribera, un manantial natural que surge bajo unas peñas. Además, en las proximidades del cauce a lo largo de todo el arroyo podemos encontrar varias casetas de piedras en las que antiguamente se refugiaban los pastores. Todo esto que acabo de comentar lo puedes ver en las fotos de aquí debajo, y además puedes disfrutar de un vídeo en el que se ve la bajada del agua encajonada entre las rocas. |

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